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Una abogada que lucha por mantener unidas a las familias inmigrantes

Photo: Gabriela Valdez. // Issue 91.

En medio de los complejos procesos migratorios que enfrentan miles de personas en Estados Unidos, hay historias que van más allá de leyes, trámites y documentos. Historias donde lo más importante no es solamente obtener un estatus legal, sino proteger a la familia, evitar separaciones y devolver esperanza a quienes viven con miedo e incertidumbre.

Ese compromiso humano define el trabajo de Constance Wannamaker, fundadora de CR Wannamaker Law PLLC, una abogada que ha dedicado gran parte de su vida profesional a defender a familias inmigrantes y acompañarlas en algunos de los momentos más difíciles de sus vidas.

Originaria de Pennsylvania, en el noreste de Estados Unidos, Constance descubrió desde muy joven que su vocación no era únicamente ejercer el derecho, sino utilizarlo como una herramienta para ayudar a las personas. Después de estudiar en Oxford y graduarse en Derecho por la Universidad de Maryland, encaminó su carrera hacia la defensa de los derechos de los inmigrantes, especialmente de quienes viven situaciones vulnerables dentro de sus hogares.

Su pasión por servir la llevó a integrarse a Volunteers in Service to America (VISTA), organización donde fortaleció su compromiso social. Más adelante inició su trayectoria legal trabajando en importantes firmas nacionales, experiencia que le permitió conocer de cerca las historias de familias marcadas por el abuso, la violencia, el miedo y la falta de información legal.

“Me di cuenta de la enorme necesidad que existía de ayudar a las personas desde un lado humano”, comparte la abogada.

Con el paso de los años, esa sensibilidad se convirtió en la base de su práctica profesional. Después de más de dos décadas de experiencia, decidió fundar CR Wannamaker Law PLLC con un objetivo claro: enfocar su trabajo en la protección de familias inmigrantes y en la búsqueda de alternativas legales que les permitan permanecer juntas.

Para Constance, la familia también ocupa un lugar central en su vida personal. Dedica gran parte de su tiempo a sus seres queridos, a quienes considera uno de los pilares más importantes de su vida. Entre sus principales aficiones se encuentra el atletismo, disciplina en la que ha participado en diversas ultramaratones, reflejando la constancia y fortaleza que también imprime en su trabajo profesional. Asimismo, es madre de un joven que próximamente ingresará a la universidad para estudiar Historia y Derecho.

Esa conexión familiar influye profundamente en la manera en que ejerce su profesión. Gran parte de los casos que atiende su firma están relacionados con personas que han sufrido violencia doméstica, abuso, explotación laboral o situaciones extremas que afectan directamente la estabilidad de sus hogares.

Muchos de sus clientes han vivido durante años en Estados Unidos sin recibir asesoría adecuada y sin saber que pueden calificar para programas humanitarios de protección migratoria.

“Muchas personas ya tienen hijos mayores de 21 años nacidos en Estados Unidos, están casadas con ciudadanos o residentes, pero viven situaciones difíciles dentro de sus hogares y desconocen que pueden calificar para una visa humanitaria”, explica.

Photo: Gabriela Valdez.

La firma también trabaja con víctimas de trata de personas, abusos laborales y casos especiales que permiten solicitar visas humanitarias tipo T. Uno de los aspectos que más valora la abogada es que muchos de estos procesos pueden realizarse sin que las familias tengan que salir del país.

“Podemos hacer todo el trámite dentro del territorio americano. Así las familias no tienen que separarse”, señala Wannamaker.

Precisamente, la filosofía principal de la firma está enfocada en preservar la unidad familiar. Además de casos humanitarios, también representan a personas en procesos de deportación y situaciones migratorias complejas donde el riesgo de separación familiar es una preocupación constante.

Aunque reconoce que las políticas migratorias han cambiado significativamente en los últimos años y que los procesos son cada vez más estrictos, Constance asegura que continuará defendiendo cada caso con empatía, sensibilidad y compromiso humano.

El impacto de su trabajo ha crecido considerablemente. Actualmente, la firma cuenta con alrededor de 15 mil clientes y solamente el año pasado firmaron cerca de 7 mil nuevos casos. Su equipo trabaja en ciudades como Houston, Denver, Las Vegas, Atlanta, Tucson y El Paso.

“En los últimos años hemos recibido premios y certificaciones que me llena de orgullo mencionar, porque son el resultado del esfuerzo y dedicación de todo nuestro equipo de trabajo”, comenta.

Sin embargo, para la abogada, lo más importante no son las cifras, sino las historias detrás de cada expediente. Muchas personas llegan a su oficina después de años de silencio y miedo, sin haber contado nunca lo que han vivido.

“Hay clientes que nunca habían hablado de su situación con nadie. Cuando finalmente se atreven a hacerlo, descubren que sí pueden cambiar el rumbo de sus vidas y poner todo en manos de expertos.”

La confidencialidad y la seguridad son también pilares fundamentales dentro de su práctica legal.

“Las leyes protegen la información de quienes buscan regularizar su situación mediante estos programas humanitarios”, explica.

Hoy, Constance Wannamaker y su equipo continúan trabajando con una misión clara: brindar protección, estabilidad y esperanza a familias inmigrantes que desean construir un mejor futuro sin tener que separarse de quienes aman.

Para información o asesoría, la firma Wannamaker atiende los siete días de la semana, de 6:00 de la mañana a 10:00 de la noche, al teléfono 915-209-5910.